Prevención de las intoxicaciones con alcohol adulterado con metanol – De la tragedia de “Mansero” y “Soy Cuyano” en Argentina (1993), a la fiscalización actual.

Por Susana I. García (presidenta Sociedad Iberoamericana de Salud Ambiental – SIBSA)

Este artículo aborda de manera integral la problemática de la adulteración de bebidas alcohólicas con metanol en Argentina, analizando los antecedentes históricos más graves, la fisiopatología de la intoxicación, el rol regulador del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) y las actualizaciones normativas recientes.

1. Introducción

La intoxicación por metanol (alcohol metílico) representa una de las emergencias toxicológicas más graves en Salud Pública. En Argentina, este fenómeno está históricamente ligado a la adulteración de vinos económicos, con la utilización de metanol como sustituto del etanol para reducir costos de producción o aumentar la graduación alcohólica de forma ilícita.

2. El Hito Histórico: Los casos Mansero y Soy Cuyano (1993)

El caso más oscuro en la historia de la vitivinicultura argentina ocurrió en febrero de 1993. Las marcas de vino de mesa “Mansero” y “Soy Cuyano”, producidas por la bodega Torraga en San Juan, fueron adulteradas con metanol. El impacto sanitario fue de 29 muertos y más de 100 personas con secuelas graves, incluyendo ceguera neurológica y daños cerebrales permanentes. Este caso marcó un antes y un después en la legislación penal argentina sobre delitos contra la salud pública y obligó a una reestructuración total de los mecanismos de control del INV.

3. Fisiopatología de la Intoxicación por Metanol

Desde una perspectiva toxicológica, la peligrosidad del metanol reside en sus metabolitos. Al ser ingerido, la enzima alcohol deshidrogenasa (ADH) oxida el metanol transformándolo en formaldehído, el cual se convierte rápidamente por la aldehído deshidrogenasa en ácido fórmico. El ácido fórmico provoca acidosis metabólica severa (una caída crítica del pH sanguíneo), toxicidad ocular (daño específico al nervio óptico y la retina que puede causar ceguera irreversible) y necrosis de los ganglios basales (daño neurológico que simula un cuadro de parkinsonismo). Se considera que apenas 30 ml de metanol puro pueden ser letales para un adulto.

4. Intervenciones del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV)

El INV es el organismo técnico encargado de fiscalizar la producción, genuinidad y aptitud para el consumo de los vinos y alcoholes en Argentina, bajo la Ley de Vinos N° 14.878. A partir de este desastre toxicológico, en octubre de 1995 se promulgó una Ley Nacional de Alcoholes, Ley Nº 24.566, que reguló la producción, circulación, fraccionamiento y comercialización de alcohol etílico y metílico, introduciendo estrictos mecanismos de fiscalización que incluyeron:

a) Seguimiento estricto del movimiento de alcohol metílico de uso industrial para evitar su desvío a bodegas, y que ingrese así a la cadena alimentaria. Esta trazabilidad de los productos se logra por medio de la implementación de regímenes de declaraciones juradas y movimientos en tiempo real a través de sistemas digitales, donde cada movimiento de vino debe ser declarado, impidiendo el ingreso de alcoholes no vínicos a la cadena de producción.

b) Controles en bodegas y en góndolas, muestreo y análisis de los vinos a través de la red de laboratorios del INV que utilizan cromatografía de gases (CG) con detector de ionización de llama (FID) para detectar impurezas y medir niveles de metanol, aplicando las Normas de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (O.I.V.).

En los últimos años, el INV actualizó e intensificó la fiscalización para adaptarse a los nuevos estándares internacionales y al contexto económico. A través de las Resoluciones Nº 17 y 18 del año 2023, estableció una actualización en el Registro Nacional de Alcoholes; obligó a todas las empresas que manipulan alcohol etílico y metílico a re-empadronarse en una plataforma digital más robusta para evitar desvíos al mercado informal; estructuró los requisitos para que el alcohol etílico (puro o desnaturalizado) pueda comercializarse, incluyendo la obligatoriedad de análisis previos al fraccionamiento y exigiendo autorizaciones del INV. También introdujo metodologías analíticas, límites y tolerancias actualizadas para determinar la genuinidad del producto y se anunciaron inversiones para la adquisición de equipos de laboratorio de última generación para detectar adulterantes químicos incluso en trazas mínimas.

5. Controles analíticos

La hidrólisis de las pectinas de la uva durante la fermentación natural produce metanol, pero en bajas concentraciones, por ello la normativa legal permite ciertos límites. Si se añaden alcoholes de menor calidad o si hay una mala práctica de destilación (cortes de cabeza/cola), los niveles de metanol se elevan drásticamente.

Es por ello que la CG-FID es una herramienta analítica fundamental para asegurar la calidad y seguridad de las bebidas, diferenciando entre metanol residual natural y metanol por adición.

Las inspecciones en góndolas y en bodegas, junto a la red de laboratorios, aseguran una detección rápida de concentraciones de metanol que superan las tolerancias establecidas, otorgando una base legal sólida para el decomiso y la denuncia penal.

6. La Barrera Química: desnaturalización y uso de Bitrex

Para evitar que el metanol o el alcohol etílico industrial sean desviados al consumo humano, se utiliza la desnaturalización. Este proceso consiste en agregar sustancias que no alteran las propiedades químicas industriales del alcohol, pero lo vuelven imposible de ingerir (mecanismo aversivo).

El Benzoato de Denatonio (Bitrex) es reconocido por el Libro Guinness de los Récords como la sustancia más amarga conocida. Solo 10 partes por millón (ppm) son suficientes para que un líquido sea insoportablemente amargo. Su función es puramente sensorial. Ante el primer sorbo de una bebida adulterada con alcohol desnaturalizado con Bitrex, el reflejo humano es el rechazo inmediato (vómito o imposibilidad de tragar), lo que previene la ingesta de dosis letales.

Es una molécula muy estable que no se elimina fácilmente mediante destilación simple o filtrado casero, lo que lo convierte en un “marcador” de seguridad persistente.

El INV ha establecido que los alcoholes de uso industrial deben desnaturalizarse con el agregado de Bitrex, en una proporción de 40 mg/litro (ppm) como mínimo.

7. Otros mecanismos de prevención y salud pública.

a) Controles sobre el precio: los precios excesivamente bajos (“predatorios”) son señales de alerta para el INV, ya que podrían indicar que el costo de producción se redujo mediante adulteración.

b) Educación al consumidor: para que verifique siempre el número de análisis del INV en la etiqueta y que el precinto de seguridad esté intacto.

c) Red Argentina de Toxicología: que asegura que los Centros de Información, Asesoramiento y Asistencia Toxicológica y los Laboratorios de Análisis Clínicos Toxicológicos estén preparados para la prevención, la vigilancia epidemiológica, el diagnóstico, las mediciones de metanol o ácido fórmico en muestras biológicas, el tratamiento, con administración de etanol de alta pureza como antídoto, para bloquear la enzima ADH y evitar la formación de ácido fórmico (el fomepizol no está disponible en el país), y las medidas de eliminación extracorpórea (hemodiálisis).

8. Conclusión

La tragedia de “Mansero” y “Soy Cuyano” de 1993 permanece en la memoria colectiva de Argentina como un recordatorio de los peligros de la falta de control. Se generó una respuesta reactiva que evolucionó hacia un sistema de prevención integral, a través de: la vigilancia con una compleja red de laboratorios químicos con rigurosidad analítica; la desnaturalización con Bitrex como agente aversivo de última instancia y regulaciones que protegen la vida de cada consumidor. Actualmente, no se registran casos de intoxicación por alcohol adulterado por metanol en Argentina y el INV se ha posicionado como una garantía de la salud pública, con uno de los sistemas de fiscalización vitivinícola más rigurosos del mundo. Podemos afirmar, que la vigilancia constante sobre el mercado de alcoholes industriales (metanol) es la barrera más efectiva contra la repetición de esos hechos lamentables.

Referencias: